URGENTE!!!!.... vamos a perder el referendo por el agua

Republiquen por favor!!!
Vamos a perder el referendo por el Agua porque el proyecto de ley no puede pertenecer a 2 legislaturas, osea que cuando haya cambio de congreso se habrá perdido todo, y como estos personajes de pacotilla no se les da la gana de trabajar se perderá el esfuerzo de mas de 2 millones de colombianos. Si no tienen tiempo de hacer lo que indica el correo, solo hagan lo que esta a lo ultimo (es una respuesta automática).


ACCIÓN URGENTE

EL CONGRESO DE LA REPÚBLICA SE NIEGA A DAR UNA RESPUESTA AL REFERENDO POR EL AGUA




A través de la presente queremos alertar a la comunidad nacional e internacional que el proyecto de reforma constitucional en defensa del agua como derecho humano fundamental y bien público se encuentra en peligro. Luego de 18 meses, la iniciativa popular de reforma ve como se terminan los términos para su trámite debido a que la aplicación directa de la norma constitucional impide que un proyecto de ley sea considerado en más de dos legislaturas.

El referendo debería ser debatido y aprobado antes de terminar sesiones durante el mes de junio. Durante más de 4 semanas hemos esperado que la plenaria de la Cámara de Representantes defina una posición al respecto. Sin embargo, debido a su desidia y su negligencia, sigue sin resolverse con peligro a que hunda.

¿Qué se puede hacer?

Envíe una carta al Congreso de la República solicitando se debata y se apruebe esta iniciativa popular que contó con el respaldo de más de dos millones de firmas.

Carta Modelo:


Señores
Congreso de la República de Colombia
Bogotá, D.C.

Reciban un cordial saludo.

Expresamos nuestra preocupación por el futuro del proyecto de ley 171 2008 de reforma constitucional, denominado Referendo por el Agua un Derecho Humano Fundamental, el cual lleva en tramite más de 18 meses en esta corporación; esta iniciativa popular respaldada por más de 2 millones de firmas esta amenazado por la desidia y negligencia de buena parte de los congresistas que pretenden negarlo por vencimiento de términos según la norma constitucional que impide que este tipo de proyectos sean considerados en más de dos legislaturas.

Igualmente, rechazamos la violación de la Ley 5 de 1992, al negársele el trato preferencial que debía tener el Referendo por el Agua un Derecho Humano Fundamental, hoy en alto riesgo de hundirse por falta de tiempo para su tramite; además de sentar nuestra enérgica protesta por la falta de garantías para ejercer una verdadera democracia a través de los mecanismos de participación ciudadana.

Invitamos a todos los parlamentarios para que asuman un mayor compromiso con el pueblo colombiano, especialmente la Cámara de Representantes, acabando el ausentismo y el desmonte de los quórum, para que definan una posición frente al Referendo por el Agua, tema sensible para los colombianos que carecen de recursos económicos y por ende al acceso a este preciado liquido para la vida.

Esperamos que la próxima semana, los más de dos millones de personas que apoyamos está iniciativa conozcamos el desenlace de esta iniciativa en el Congreso de la República, por el bien de todas las colombianas y los colombianos que aún creemos en las instituciones y la democracia.

Atentamente,


_____________________________________________

Envíe esta comunicación a:


O envíe sus comunicaciones a los siguientes teléfonos Camara: 3826130, 3826131

También puede ir al siguiente link para que envíe desde ahí su acción urgente:
http://censat.org/Carta-Referendo

América Latina y Caribe, regiones con más desigualdad


América Latina y el Caribe, donde el 10 por ciento más rico de la población concentra el 40 por ciento de los ingresos, se cuentan entre las regiones con más desigualdad social del mundo.

En el otro extremo del conjunto social, el 10 por ciento más pobre de los latinoamericanos y caribeños obtiene solo el 1 por ciento del ingreso, añadió el informe, escrito por Ricardo Paes de Barros, investigador del Instituto de Investigación Económica Aplicada de Brasil.

Entre la cuarta parte y la mitad de la desigualdad de ingresos entre los adultos de la región se debe a circunstancias personales que afrontaron cuando eran niños, agrega el informe, cuyos autores incluyen los economistas del BM Francisco Ferreira, José Molinas y Jaime Saavedra.

Los investigadores elaboraron, por primera vez, un Indice de Oportunidad Humana (IOH) que, según ellos, mide la importancia de las circunstancias personales para abrir o cerrar el acceso a los servicios necesarios para una vida productiva, como agua potable, saneamiento, electricidad o educación básica.

La desigualdad en la distribución de ingresos en América Latina y el Caribe se debe ‘en gran medida a que no todos tienen las mismas oportunidades’, dijo Pamela Cox, vicepresidenta del Banco Mundial para la región.

Por esa razón, el Banco Mundial decidió aplicar el IOH inicialmente en América Latina, con datos que representan a 200 millones de niños en 19 países de la región.

‘Los latinoamericanos siempre hemos sentido que el terreno de juego no está nivelado, que nuestro destino está predeterminado desde nuestra infancia por circunstancias sobre las que no tenemos control’, dijo Marcelo Giugale, director del BM de Política Económica y Reducción de la Pobreza en América Latina.

El estudio revela que, entre los 19 países de la región, Argentina (88 por ciento), Chile (91 por ciento), Costa Rica (86 por ciento), Uruguay (85 por ciento) y Venezuela (86 por ciento) están más cerca de la universalidad de oportunidades.

Guatemala (50 por ciento), Honduras (53 por ciento) y Nicaragua (46 por ciento) están más lejos de llegar a la meta, tanto por una baja cobertura como por una distribución desigual.

Entre 1995 y 2005, el crecimiento promedio anual del IOH en la región fue del 1 por ciento. Paraguay y Perú crecieron a una tasa más elevada de 1,4 por ciento anual.

En promedio, dos tercios de las mejoras en el IOH se deben a un incremento de la tasa de cobertura de servicios sociales y un tercio a una reducción de la inequidad en la distribución de las oportunidades educacionales y de vivienda.

En cuanto a los servicios sociales, Chile (98 por ciento), República Dominicana (97 por ciento) y Brasil (96 por ciento) poseen los IOH para la asistencia escolar (entre 10 y 14 años) más cercanos a la universalidad.

En acceso al agua potable, los niveles más altos los tienen Argentina (90 por ciento), Brasil (91 por ciento), Chile (94 por ciento) y Costa Rica (97 por ciento).

En el caso de los servicios de saneamiento Chile (87 por ciento), Costa Rica (88 por ciento) y Venezuela (82 por ciento), en tanto que en el acceso a la electricidad, los mejor situados son Argentina (98 por ciento), Chile (99 por ciento), Costa Rica (98 por ciento), México (98 por ciento) y Venezuela (98 por ciento).

SALDO DE OCHO AÑOS DE URIBE EN EL PODER !!!!

A. Orden público.

¿Fueron derrotadas las farc? No.
¿Se acabó el secuestro y los secuestrados regresaron a sus hogares? No. Incluso, muchos han muerto en cautiverio.
¿Se acabaron los paramilitares? No. Incluso tienen representantes en el congreso, en los ministerios, en el DAS y hasta en cargos diplomáticos (Noguera en Italia, Visbal en Canadá, Arana en Chile, DeRoux en R. Dominicana, Osorio en Méjico...).
¿Se redujo el narcotráfico? No. La cocaína se vende como pan caliente en los países consumidores. Ojo, no es lo mismo cocaína que coca.
¿Mejoró la seguridad en las ciudades? No. Metrallín es un campo de batalla entre traquetos, sicarios, gamberros, paracos y delincuentes comunes. Bogotá está asolada por atracadores, paras, apartamenteros. Los "reinsertados" operan en barrios enteros.
¿Mejoró la situación de los desplazados? No.Colombia tiene más de 4 millones de desplazados, y estos no han sido reconocidos como tales (ahora los llaman "migrantes voluntarios" ). Para que se haga una idea, la peor catástrofe humanitaria de la década pasada fue el conflicto de Darfur, que dejó 4 millones de desplazados. Sudán es 2 veces más grande que Colombia y sin embargo en Colombia tenemos más compatriotas desterrados.
¿Están seguros nuestros jóvenes en las ciudades y campos? No. El ejército los mata para cobrar recompensas.

B. Economía.

¿Ha mejorado el empleo? No. El Dane cambió la metodología. Ahora los que venden dulces en los semáforos o los que hacen acrobacias "técnicamente no son desempleados" . Pero si usted mide verdaderamente cuánta gente no tiene trabajo, se llega a la cifra de 40% de la población económicamente activa.
¿Hay más inversión? No. Las enormes cifras de inversión extranjera reportadas por el B de la R corresponden a grandes negocios (SAB Miller y Bavaria, Grupo Prisa y El Tiempo y cosas así). En esos negocios no hay creación de nuevas empresas, sólo movimientos financieros, cambio de dueños. El resto de la inversión extranjera corresponde a capitales financieros de especulación, que entran al país a obtener ganancias (principalmente aprovechando las tasas de los TES) y luego se van como llegaron: sin controles y sin pagar impuestos. Los impuestos son para los de ruana (igual que la justicia).
¿Tenemos un sistema financiero razonable? No! En una cuenta de ahorros pagan intereses al 2% anual (con suerte), pero por un crédito cobran 36%. Todos los servicios bancarios tienen costo aparte (es decir, el margen de 34 puntos es todito para Luis Carlos Sarmiento o para los españoles). No hay un sistema decente de financiación de vivienda.

C. El Agro
¿Mejoró la situación en el campo? No. Los campesinos siguen huyéndole a las balas del ejército, de los paras y de la guerrilla. La producción agrícola es de subsistencia, y los terratenientes ahora se dedican a cultivar palma en las tierras abandonadas por campesinos que le huyen a las balas que ya mencioné. Sobra decir quiénes cuidan esos cultivos, y quién los financia. Lo de AIS es lo más reciente, pero desde 2002 ya existía una cosa que se llama "Incentivo de Cobertura Cambiaria". Subsidios exclusivos para floricultores y productores de banano. Y ¿quienes son ellos? Terratenientes antioqueños, en su mayoría. Ningún pequeño cultivador puede acceder a esos incentivos por una simple razón: debe demostrar montos astronómicos de exportaciones. Como decía un político por ahí: "por los campos de Colombia ahora sólo se ven vacas, caballos finos y reinas de belleza".

D. Situación social
¿Tenemos un mejor sistema de salud? No. De hecho el sistema pasa por su peor momento. Si usted ha ido a un médico por la EPS sabe a qué me refiero. Y si está sin trabajo y no lo consigue porque primero debe ponerse al día en sus propios aportes para que lo reciban en un trabajo, también sabe de qué le hablo. En resumen, hoy por hoy si usted se enferma es su problema. El estado no le va a dar la mano en esa situación.
¿La situación de los trabajadores mejoró? No. El salario mínimo cubre apenas el 50% del costo de la canasta familiar. Los recargos nocturnos aplican solo desde las 10pm. Se impuso la modalidad de contrato por servicios, sin cobertura en salud, sin aportes a pensión, sin beneficios sociales (prima de junio y diciembre, caja de compensación) . Usted mismo debe pagar sus aportes a pensión y salud. No tiene cesantías.
¿Y las pensiones? Jajaja!
¿Hay respeto por las minorías? No. A los indígenas los mata cualquiera de los "actores armados". Los negros son esclavos en su propia tierra. Los homosexuales, lesbianas, prostitutas etc son perseguidos por los reinsertados. Descomposició n social absoluta.

E. Educación y cultura
¿Tienen sus hijos garantizado el derecho a la educación? No. Si usted no tiene trabajo o no le alcanza la plata, de malas. La educacón pública es cada vez más costosa y de menor cobertura. Los presupuestos de las universidades públicas se han recortado para poder aumentar el presupuesto militar (para que tengan con qué pagar las recompensas mencionadas arriba).
¿Y la cultura? Mal, gracias. El primer acto de gobierno de Uribe en materia cultural por allá en 2002 fue acabar la orquesta sinfónica nacional. Ahora nos quieren convencer que cultura en Colombia son los carrieles y los sombreros vueltiaos. Y la TV ni se diga. Apología a los traquetos y sus extravagantes estilos de vida.

F. Relaciones internacionales
¿Qué hay de eso? Están en su peor momento. Peleados con todos, todos los vecinos y con los no tan vecinos. Sacando pecho porque Obama le firmó un autógrfo al presidente. Y eso es principalmente porque estamos en manos de un arriero, y las relaciones internacionales están en manos de gente que no ha estudiado para eso. ¿Usted cree que Salvador Arana ha estudiado algo en su vida? Al menos no parece. En todo caso ya está preso por asesino. Solo a semejante arriero se le ocurre nombrar asesinos en las embajadas.

Pero mientras tooooooodo eso y muchas cosas más pasan en Colombia, RCN y El Tiempo (principalmente) le lavan el cerebro a usted, su familia, sus vecinos y al que se atraviese. Le ponen a hervir la sangre hablando de Chavez y luego lo consuelan mostrándole novelas sobre traquetos y reinas de belleza.

Los problemas de Colombia están adentro, en sus líderes, en nuestra forma de pensar y actuar y quedarnos callados. Los problemas de Colombia NO están en Venezuela ni su causante es Chávez. Que ellos resuelvan sus asuntos como puedan y como quieran. Nosotros debemos concentrarnos en los nuestros.

Para comenzar pregúntese: ¿Qué significa ser ciudadano de la República de Colombia? ¿A qué tengo derecho por haber nacido acá y por pagar impuestos acá? ¿Cuáles son mis deberes como ciudadano de éste país? ¿Qué debo esperar del Estado? ¿Cuáles son las obligaciones y responsabilidades de los gobernantes que manejan ese estado?

¿Le gusta el país así como está?

Estimado Presidente:

Quería pedirle, señor Presidente, que me contrate como espía. El problema es que no soy ni estudiante paisa ni taxista caleño y su propuesta parece limitada a esos grupos de la población. Me pregunto si será necesario limitar tan buena idea a estudiantes y taxistas. ¿No cree Usted que debe haber más de un profesor agazapado tramando acciones sospechosas? Usted no se alcanza a imaginar la cantidad de opositores que Usted tiene dentro de la academia. Yo podría desde mi trinchera ayudarlo a combatir esas fuerzas oscuras. Desde ya sueño con el nuevo letrero a la entrada de mi oficina: Marc Hofstetter, profesor, investigador, espía. Dentro de unos años, cuando hayamos (ya hablo en plural, como si hubiera aceptado mi solicitud) derrotado la violencia podré jubilarme de espía. ¿Se imagina la cara de asombro que pondrán mis hijas el día que les cuente que su papá era un espía?

Quería discutir algunos detalles del contrato; primero, creo que como profesor debo ganar más que un estudiante. ¿Le parece si fijamos el contrato en 200.000? En segundo lugar, ¿me van descontar parafiscales de esa suma? ¿Me toca inscribirme en la PILA? Como esto es un servicio, ¿debo además pagar IVA? Si las respuestas a las preguntas anteriores son positivas, tal vez debía pagarme 300.000; de lo contrario poca cosa me va aquedar de este servicio a la patria. Finalmente, ¿cómo funciona el tema de las pensiones para los espías? Lo digo porque yo dedico mi vida laboral a dictar clases y escribir artículos en revistas académicas, capítulos en libros, etc. ¿Será que podemos pensar en un régimen pensional como el de los congresistas, es decir, que nos valgan las publicaciones como años adicionales de servicio a la patria?

Finalmente, ¿habrá forma de mantener este pago secreto? Fíjese que si no lo escondemos es posible que me declaren “pudiente” y por tanto, a la luz de los decretos de la emergencia social, van a echar mano de mis ahorritos para pagar los gastos de mis posibles enfermedades futuras. A menos, claro está, que explotemos mis habilidades de espía y las aprovechemos para desenmascarar a los médicos irresponsables que proponen tratamientos caros. Los que hagamos parte de los ‘espías por la patria’ podríamos delatar a esos médicos y la multa que paguen según lo dispuesto en la bien pensada emergencia social, iría en un porcentaje (¿le parece 50%?) a las arcas del espía. Si Usted logra meter ese articulito en la emergencia, retiro mi solicitud de mantener secretos mis pagos.

Cordialmente,

Marc Hofstetter
Profesor, investigador y aspirante a espía.
Profesor Asociado U. de los Andes.
Ph.D en Economía, Johns Hopkins University
Economista, Universidad de los Andes

NUEVOS DESAFÍOS

Álvaro Vecino Pico, columnista EL FRENTE

La noticia de la semana pasada, que anunció la creación del Movimiento Continental Bolivariano, y en el cual se eligió como presidente honorario al jefe de la guerrilla de las FARC, alias “Alfonso Cano”, y además le otorgan un sitial de honor en esa organización al fundador de dicho grupo armado, Pedro Antonio Marín, alias “Manuel Marulanda”, de inmediato me produjo varias emociones: primero risa; luego, preocupación, pero muy rápidamente confusión: era como estar presenciando un capítulo de la famosa serie ‘La dimensión desconocida’, que es por donde parecen transitar estos personajes.
En primer lugar me parece increíble que aún existan personas que crean que el proyecto de las FARC es revolucionario y que tiene que ver con la izquierda; segundo, que aún se crea que las discusión política actual está centrada en el debate entre izquierda y derecha, lo que me deja muy preocupado y con pena ajena. Preocupación por la evidente falta de inteligencia y creatividad para pensar el mundo que tenemos y plantear propuestas coherentes con sus necesidades; y pena ajena al ver cómo pretenden meter en el mismo saco a Marx, Bolívar y “Tirofijo”.
Comienzo con esto último. Todo el mundo sabe que Karl Marx fue un intelectual del siglo XIX que hizo grandes aportes a la filosofía, a la economía política y a la sociología. Es un referente en el estudio de estas ciencias. Al igual que Smith y Ricardo, en Economía; o Weber y Durkheim en Sociología, Marx es parte del pensamiento clásico fundante de las ciencias sociales. Sus aportes fueron tan originales y trascendentes que marcaron una ruptura con el pensamiento de la época, constituyéndose como un nuevo paradigma para la lectura y comprensión de la realidad, especialmente la de finales del siglo XIX y comienzos del XX; por su parte, Bolívar fue un político inteligente que lideró la independencia de varios países en Suramérica cabalgando sobre las ideas de la Ilustración; y “Tirofijo” fue un campesino que, en busca de reivindicaciones económicas y sociales, abrazó una de las sectas del marxismo y terminó encerrado en un mundo propio desde el que arrasó con la vida de millones de colombianos y desencadenó las peores guerras y el terror en esta Nación. En conclusión: es un abuso y un atrevimiento hacer siquiera comparaciones.
De otro lado, mi preocupación comienza por la imagen que se me vino con la noticia citada: imaginemos montar una empresa que quiere ser competitiva con máquina de escribir, casetes, grabadora, tocadiscos, tablero de tiza y teléfono de disco, en medio de este mundo del Ipod, Iphone, Internet, tv satelital, MP-4, E-learning, Facebook y un sinnúmero de adelantos tecnológicos que no sólo han ‘revolucionado’ las formas de “hacer” sino también de “ser”, y que exigen nuevas dinámicas de socialización y regulación de las relaciones sociales. Me preocupa que una visión de mundo que no supera las fronteras veredales con un horizonte situado en un pasado remoto, feudal y absolutista, se autodenomine “continental”.
Sin embargo, lo más grave de que existan estos grupos de personas delirantes y que añoran una realidad pasada como si fuera el paraíso perdido, es que promueven la creación de grupos paralelos igualmente delirantes pero en la otra orilla, es decir, en la llamada derecha. Hay que ver a los jóvenes seguidores de esta otra ‘religión’ que, como los de antaño, llevan libros debajo del brazo como si fuera el evangelio, predicando y justificando los falsos positivos y el paramilitarismo como males necesarios (o exorcismos) para mantener el orden y la seguridad.

Yo creo que es tiempo de dar un salto más allá de la vieja discusión entre derecha e izquierda. Hoy el mundo nos muestra signos que requieren un pensamiento en términos globales e integrales desde la noción de sostenibilidad y del desarrollo humano. Enfrentamos el reto de preservar el planeta, mejorando las condiciones de vida de las personas y haciendo uso de nuestra inteligencia para resolver las contradicciones creadas por la ciencia moderna. Nos enfrentamos a los desafíos que proponen la perspectiva de género, la biotecnología, el enfoque diferencial, la diversidad sexual, la eugenesia liberal y la soberanía alimentaria, entre muchos otros.
El mundo nos está exigiendo nuevos paradigmas para la comprensión de nuestra realidad.

Las víctimas de la guerra tóxica

Susan Galleymore
CounterPunch

Alameda, California fue otrora una de las mayores estaciones aéreas navales del mundo con 271 industrias separadas y diferentes para fabricar y reparar todas las partes de cualquier aeronave. En este trabajo utilizaban vastas cantidades de productos químicos, incluyendo disolventes, carburante de aviación y pinturas basadas en radio para diales en las cabinas de mando. Las fugas y los derrames eran tan comunes como en cualquier operación de esa magnitud. Los trapos, las brochas y los suministros de limpieza se reemplazaban regularmente, los desechos se quemaban en pozos ubicados en el extremo norte de la base naval. Muchos productos químicos se manejaban de forma incorrecta o se filtraban de los contenedores y de las cloacas como para llevar a que la antigua base sea, hoy en día, un área contaminada de Superfund.

Mientras avanzo poco a poco por la montaña de documentos que reúne la Armada a medida que limpia la contaminación relativamente manejable en mi ciudad natal, veo un tema que encuentra un eco en mi otra investigación sobre nuestros militares, el modo de pensar militar, y los efectos del militarismo: una tendencia a subestimar, minimizar, incluso negar los peligros “profesionales”. Aparece en la documentación militar, en boca de los portavoces militares, y está apoyada por las industrias de defensa nacional y de la seguridad interior, que la apoyan y se benefician de ella.

Hay más de 40.000 sitios tóxicos en EE.UU. y sus territorios… aproximadamente 1.000 de los cuales están en la Lista Nacional de Prioridad, para los cuales se destinan fondos federales de limpieza. Ciertamente los costes financieros de limpieza son considerables. ¿Y qué pasa con el coste moral y ético? Lo mismo que cada contribuyente estadounidense está implicado en las guerras que libra nuestro país, también estamos implicados en el daño humano y medioambiental. ¿Vale el daño que los militares de EE.UU. han causado aquí y en el exterior el beneficio material que obtiene EE.UU.?

¿Mientras más cambian las cosas…

Vietnam. Este año, como hicieron el año pasado y durante varios años antes, delegados de Vietnam vinieron a EE.UU. a alegar su caso y a crear conciencia sobre sus compatriotas que siguen sufriendo las consecuencias del Agente Naranja, contaminado de dioxina, que pulverizó la Fuerza Aérea de EE.UU.

Durante el conflicto en Vietnam, los militares de EE.UU. privaron de alimento y protección a los que consideraban “enemigos” y contrataron a más de 30 firmas químicas estadounidenses para suministrar productos químicos a fin de desfoliar los bosques de Vietnam. El producto químico más letal, el Agente Naranja, estaba contaminado con rastros de dioxina TCDD –el producto químico más tóxico conocido por la ciencia– que incapacitó y enfermó a soldados, civiles y a varias generaciones de descendientes.

La evidencia médica indica que cánceres como el linfoma no Hodgkin, la diabetes de tipo II, espina bífida y otros defectos de nacimiento en niños son atribuibles a la exposición a este producto químico.

Veteranos estadounidenses supervivientes de Vietnam consiguieron finalmente una compensación limitada del gobierno de EE.UU. por algunas enfermedades que sufren debido a los productos tóxicos. Los vietnamitas no han recibido nada. La Corte Suprema de EE.UU. se ha negado firmemente a revisar la desestimación de la demanda de más de tres millones de vietnamitas contra 37 compañías que fabricaron esa arma química.

El abogado de los demandantes vietnamitas, Jonathan C. Moore, señala: “Es lamentable que los tribunales de EE.UU. hayan decidido, contrariamente a la ley estadounidense e internacional, denegar justicia a millones de vietnamitas que sufren por la pulverización de Agente Naranja cargado de dioxina que ha llevado a que varias generaciones de víctimas queden severamente enfermas e incapacitadas.”

Las dolencias y deformidades son considerables, aleccionadoras y desgarradoras… empeoradas porque las familias afectadas están físicamente incapacitadas para trabajar y generar un ingreso. Además, los productos químicos siguen afectando el entorno natural de Vietnam y destruyen sus bosques de mangles, su suelo y sus cultivos.

El Dr. James R. Clary, científico sénior en Chemical Weapons Branch (el laboratorio de desarrollo de armamento de la Fuerza Aérea basado en Florida en aquel entonces), escribió:

Cuando iniciamos el programa de herbicidas en los años sesenta, conocíamos el potencial dañino debido a la contaminación con dioxina en el herbicida. Incluso sabíamos que la fórmula militar tenía una mayor concentración de dioxina que la versión civil debido al menor coste y a la velocidad de la fabricación. Sin embargo, como el material iba a ser utilizado contra el enemigo, ninguno de nosotros estaba demasiado preocupado. Nunca consideramos un escenario en el que nuestro propio personal se contaminaría con el herbicida. Y, si hubiéramos [considerado ese escenario] habríamos esperado que nuestro propio gobierno ayudara a los veteranos contaminados.

El candor ingenuo del científico es refrescante. Si trabajara para los militares en la actualidad, probablemente perdería su puesto.

…más se quedan igual?

Iraq. Base Aérea Balad, a 68 kilómetros al norte de Bagdad y al este de Faluya, es una de las mayores bases y alberga a unos 25.000 militares de EE.UU. y a varios miles de contratistas.

En junio de 2008 tenía tres incineradores no contaminantes que procesaban unas 120 toneladas de desperdicios por día. Además, el pozo de quema consume 147 toneladas de desechos diarios: poliestireno expandido, munición que no explotó, productos de petróleo, plásticos, caucho, loza desechable, pintura y disolventes, y desperdicios médicos que –según los que realizan las quemas– incluyen extremidades amputadas.

A esta mezcla se le prende fuego con carburante para jets, una sustancia que libera productos químicos de los que se sabe que aumentan el riesgo de leucemia. Sólo la quema de botellas de plástico para agua crea altos niveles de dioxinas altamente tóxicas, que pueden contaminar cadenas alimentarias al caer sobre plantas que consumen los animales y se acumulan en el tejido adiposo.

Un penacho de humo negro y pegajoso cubre el área en el que queman desperdicios. El teniente coronel de la Fuerza Aérea Darrin Curtis, ex comandante de vuelo biomedioambiental para la Base Conjunta Balad, escribió en un memorando de fecha 20 de diciembre de 2006:

“Según mi opinión profesional existe un agudo peligro sanitario para los individuos. Es sorprendente que el pozo de quema haya podido operar sin restricciones durante los últimos años. También existe la posibilidad de peligros crónicos para la salud asociados con el humo.”

En junio de 2009, tres soldados de Charleston presentaron una demanda conjunta contra Kellogg, Brown & Root (KBR). La demanda afirma que KBR quemaba desechos peligrosos en Iraq y Afganistán que incluían cadáveres humanos, suministros médicos biológicamente peligrosos, poliestireno expandido, neumáticos, baterías de litio, aislamientos de asbesto, pintura, e ítems que contenían pesticidas y desechos de letrinas.

Desde entonces, docenas de miembros del personal militar de EE.UU. han presentado 34 demandas contra KBR por la supuesta incineración de desechos tóxicos, liberándolos a la atmósfera en Iraq y Afganistán. Una portavoz de KBR respondió por correo electrónico que la “afirmación general de que KBR haya dañado a sabiendas a soldados carece de fundamento.” KBR, dice, no operó la mayor parte del pozo de quema de Balad, y el resto se hacía bajo la dirección de los militares.

Según el artículo del 12 de junio de 2009 en el Post and Courier: “Pozo de quema causó heridas, dice demanda: La eliminación de desechos tóxicos es inadecuada, afirman soldados,” también hay un centro de reciclaje dirigido por iraquíes en la base Balad. Los iraquíes seleccionan reciclables arrojados al pozo de quema –como las casi 90.000 latas de aluminio producidas a diario en la base– y los revenden en el mercado local.

¿Se suman simplemente las emisiones de esos pozos de quema y el material del centro de reciclaje al cóctel tóxico que ya inunda Iraq?

Los hospitales de Faluya informan de una ola de recién nacidos con deformidades crónicas y cánceres. El doctor Bassam Allah, jefe del pabellón infantil de Faluya, insta a los expertos internacionales a que tomen muestras de suelo en toda la región, y a los científicos a que comiencen una investigación de las causas de tantas dolencias. “Semejantes anormalidades,” dice, se “adquieren por las madres antes o durante el embarazo.

El Guardian británico informa de que los doctores en Faluya, “están tratando hasta 15 veces la cantidad normal de deformidades crónicas que pueden relacionarse con materiales tóxicos abandonados en los combates… de dos admisiones [al hospital] por quincena hace un año a dos diarias en la actualidad.” La mayoría de las deformidades son en la cabeza y en la columna vertebral… y “también hay un aumento muy pronunciado en la cantidad de casos de [niños] de menos de dos años con tumores cerebrales.”

La pediatra Samira Abdul Ghani mantuvo registros detallados durante un período de tres semanas y reveló que 37 bebés nacieron con anomalías, muchos con defectos del tubo neural que llevan a que se encuentre masa encefálica en la columna y a extremidades inferiores disfuncionales.

También se han citado grupos anormales de tumores infantiles en Basora y Najaf –áreas que en el pasado también fueron zonas de intensos combates en los que se utilizaron grandes cantidades de municiones modernas.

Los hospitales de Bagdad también reciben niños pequeños con cánceres fuera de lo común. Visité el pabellón de oncología pediátrica de Al Mansour en enero de 2004. Las madres amamantaban a niños con leucemias, neublastomas, linfoma no Hodgkin, y otros cánceres pocas veces vistos en niños pequeños. Padres iraquíes vendían sus coches, sus casas, y otras posesiones para pagar la quimioterapia cuyos componentes se negaba a suministrar EE.UU. porque, afirmaba, eran ingredientes potenciales para la fabricación de Armas de Destrucción Masiva.

Los doctores en Faluya repiten lo que escuché de doctores en Bagdad: se muestran renuentes a establecer vínculos directos con contaminantes químicos de la zona de guerra. “Simplemente todavía no tenemos las respuestas… Necesitamos fondos para realizar estudios científicamente exactos.”

Los bebés de Bagdad no fueron, claro está, víctimas de las batallas de mayo y noviembre de 2004 en Faluya. ¿Son víctimas de las sanciones económicas de los años noventa? ¿O víctimas de contaminantes de los continuos bombardeos sobre las zonas de no vuelo durante el mismo período? ¿O víctimas de contaminantes llevados por el aire producido por petróleo ardiente durante la Primera Guerra del Golfo? Soldados de EE.UU. siguen sufriendo del Síndrome de la Guerra del Golfo de modo que ¿por qué iban a ser inmunes los niños de la región? ¿Tienen más suerte los iraquíes en la recepción de compensacioes por sus enormes desastres sanitarios que los vietnamitas? ¿O será su sufrimiento similar al de los vietnamitas e ignorado en el furor por la exposición de los soldados estadounidenses? ¿Y Kuwait? ¿Y Bosnia? ¿Y Gaza? ¿Y Afganistán?

Durante más de ocho años el gobierno de EE.UU. ha sostenido la falacia de que es necesario bombardearbar Afganistán, de que se trata de una guerra “justa” contra el terrorismo. El juicio contra KBR incluye pozos de quema en Afganistán y es cuestión de tiempo que el mundo conozca los efectos sobre soldados y civiles en ese país. Es probable que la ola de deformidades en recién nacidos afganos no se detecte durante períodos más largos que en Iraq, ya que muchos bebés afganos nacen en casa y en regiones remotas. Un nuevo estudio de la organización benéfica independiente basada en EE.UU. Save the Children dice que mueren 60 de cada 1.000 bebés afganos; ya representa una de las mayores tasas de mortalidad infantil en el mundo.

Cuando comencé a investigar el modo de pensar militar, sostuve que grandes instituciones son inherentemente caóticas, que la administración de millones de hectáreas de bienes raíces militares en todo el mundo y del personal que las ocupa –y sus cadenas de aprovisionamiento– dan lugar a errores inevitables y que los responsables de los dineros públicos cometen, ocasionalmente, flagrantes errores que prefieren ocultar. Pero, nosotros el pueblo, ya no podemos mantener esa forma de pensar y esa cultura. Nosotros el pueblo, hemos llegado al callejón sin salida de nuestra “expansión hacia occidente.” Ya no hay hacia dónde ir. Debemos dar vuelta y enfrentarnos… a nosotros mismos. Debemos comenzar el verdadero trabajo de reconocer nuestra compleja humanidad e interdependencia mutua… y responsabilizarnos por nuestra gloria innata… y vanagloria, intoxicación propia, denegación, egoísmo y nuestras características menos que perfectas que trascienden las fronteras políticas. Al reconocer la evidencia incontrovertible en el arca de degradación que es la guerra debemos aceptar nuestra responsabilidad por ella… y asegurarnos de que ya no contaminemos nuestro mundo o a su gente.

“La ficción de que Colombia es un Estado de Derecho ya no se sostiene en Europa” Enrique Santiago

Patricia Rivas
La Radio del Sur

En Europa se han encendido las alarmas. La crisis humanitaria que arrastra Colombia como consecuencia de casi 50 años de conflicto armado interno y de guerra sucia, se agrava con la persecución por elementos estatales y paraestatales de las personas que se atreven a defender los derechos humanos.

Con el escándalo destapado en abril de 2009 (1), se constató que en los últimos siete años, el principal organismo de inteligencia del Estado colombiano, el Departamento Administrativo de Seguridad (DAS), ha interceptado ilegalmente las comunicaciones de las organizaciones defensoras de los derechos humanos, de periodistas y hasta de jueces de la Suprema Corte. Directivos del DAS están acusados de colaborar con los paramilitares, de restringir las misiones internacionales de derechos humanos que visitan Colombia, de amenazar, neutralizar y restringir la labor de los defensores o de montar juicios sin fundamento en su contra.

Éste es el motivo que ha llevado a la Oficina Internacional de Derechos Humanos -Acción Colombia, que agrupa a más de 30 organizaciones de derechos humanos de diez países europeos-, a lanzar este mes de noviembre en Madrid una campaña en defensa de los derechos humanos en Colombia.

En el marco de presentación de la campaña conversamos con Enrique Santiago, Secretario General del Instituto de Estudios Políticos para América Latina y África (IEPALA) y Portavoz de la Plataforma Justicia por Colombia de España

Usted ha formado parte de varias comisiones internacionales de verificación sobre el terreno y ha estado recientemente en Colombia. ¿Cuál es el balance de la situación de los derechos humanos en Colombia?

Desgraciadamente, no se aprecian cambios sustanciales en la situación de vulneración sistemática de los derechos humanos en Colombia. Sigue existiendo una alta impunidad judicial en este tipo de delitos, una inactividad generalizada por parte de la Fiscalía y también por parte de la Procuraduría de la Nación. Se ha confirmado en estos últimos años lo que era un secreto a voces: la intervención directa de las fuerzas armadas colombianas y de los cuerpos policiales en la vulneración de los derechos humanos, en el escándalo –no el único, pero quizá el más significativo- de los “falsos positivos” (2).

A pesar de que la versión oficial es que con la Ley de Justicia y Paz se produjo la desmovilización de los grupos paramilitares, sobre el terreno se constata que siguen existiendo, en muchos casos formados por los mismos actores y dirigidos por los mismos intereses políticos, tanto territoriales como vinculados a la oligarquía colombiana.

Y en los últimos meses lo que se ha puesto de manifiesto es una intervención directa del Estado colombiano en las políticas de acoso a defensores de los derechos humanos, oposición política, líderes sindicales y líderes ciudadanos, y un elemento añadido más: un acoso también al poder judicial colombiano, que hasta ahora se había mantenido independiente del poder omnímodo del Estado representado por el presidente Uribe.

El escándalo de las escuchas del DAS no solamente incluye escuchas sin autorización judicial e intromisión en la vida privada, sino la utilización de los datos de seguridad del DAS para la realización de atentados. Ha quedado confirmado cómo el propio DAS pasó datos y ordenó a organizaciones paramilitares la eliminación de dirigentes sindicales y sociales que debían estar protegidos precisamente por el DAS. Utilizando los operativos y las estructuras de protección del DAS para acabar con la vida y atentar contra la integridad de las personas a las que tenían que proteger.

El balance no puede ser más negativo, y lo más preocupante es que la posición de las instituciones colombianas, y seguida en muchos casos por gobiernos de la Unión Europea, es que el problema del paramilitarismo en Colombia ha dejado de existir, con lo cual no pueden existir víctimas de los paramilitares, puesto que no existen las organizaciones paramilitares. Esto provoca una serie de problemas en cadena: falta de reconocimiento de atención social, falta de acceso a los mecanismos de verdad contemplados en la Ley de Justicia y Paz y, sobre todo, la falta de reconocimiento por parte de los gobiernos de la Unión Europea de que este problema sigue existiendo y sigue provocando a diario víctimas. Hoy mismo nos han llegado distintas alertas de organizaciones de derechos humanos colombianas de desapariciones atribuidas a organizaciones paramilitares, de líderes comunales, que se han producido esta misma semana.

Desde Europa tiende a verse la realidad colombiana con cierta “conciencia limpia”. ¿Qué responsabilidad le cabe a los capitales europeos que están invirtiendo y obteniendo jugosos beneficios en Colombia desde hace ya muchos años?

Por una parte, los gobiernos de la Unión Europea llevan adelante su política exterior y defienden sus intereses diplomáticos supeditados a lo que ellos denominan los intereses de las respectivas compañías multinacionales de cada uno de los países. Estamos acostumbrados, por lo menos aquí en España, a que después de las reuniones del Consejo de Ministros, se nos ilustre por parte de sus portavoces, manifestando que “el Gobierno español defiende los intereses de las compañías españolas en América Latina, puesto que es defender los intereses de España”. Sin embargo, cuando estas compañías vulneran convenios internacionales, por ejemplo, los convenios de la OIT, convenios medioambientales, convenios sobre los derechos de los pueblos indígenas, etc., se produce el curioso efecto de que estos mismos gobiernos eluden cualquier tipo de responsabilidad alegando que se trata de actores privados sobre los cuales el Gobierno no tiene ninguna influencia ni es responsable de sus actividades.

Hay una contradicción evidente entre unos gobiernos que defienden los intereses de esas compañías, aunque sean contrarios, como sucede la mayoría de las veces, a los intereses de los pueblos de América Latina, y aunque las actuaciones de estas compañías estén vulnerando los derechos humanos, pero, por otro lado, cuando se les pide una intervención para contribuir a frenar esas vulneraciones de derechos, esas intromisiones en las esferas políticas y sociales que las compañías multinacionales realizan en Europa, los gobiernos europeos se niegan a intervenir aduciendo esa supuesta independencia de las empresas.

En el caso particular del gobierno español, en la última década hemos pasado por gobiernos de la derecha, del Partido Popular, y de la supuesta izquierda representada por el Partido Socialista. ¿Qué balance se puede hacer de la política exterior de los gobiernos españoles con respecto a Colombia?

Desgraciadamente, y al margen de quién gobierne, la política de España respecto a Colombia siempre es la misma, y parte de una primera ficción, que es considerar que Colombia es un Estado de Derecho homologable y que, a partir de ahí, no puede haber ningún tipo de interferencia en las actuaciones del Gobierno colombiano.

Un Gobierno sustentado por unas fuerzas políticas que tienen ahora mismo más de 60 diputados y senadores procesados o encarcelados en Colombia por vínculos con organizaciones terroristas de extrema derecha, por vínculos con paramilitares; un Gobierno que personalmente ha puesto en marcha la política de persecución y de criminalización de los movimientos sociales, de los defensores de derechos humanos, de escuchas y acoso al poder judicial colombiano; un Gobierno que viene permitiendo la connivencia entre las fuerzas de orden público y los grupos paramilitares; y un gobierno que ha utilizado todos los mecanismos a su disposición y más para evitar, cuando los dirigentes de las organizaciones paramilitares han estado dispuestos a contar la verdad, que no es otra que la implicación directa del Estado colombiano en la organización de los grupos paramilitares y en la fijación de objetivos de estos grupos militares. El Estado colombiano ha hecho todo lo posible para que estos dirigentes paramilitares no pudieran hablar a la opinión pública, en este caso, utilizando los mecanismos de la extradición.

Que en este contexto el Gobierno español, por ejemplo, siga manteniendo la ficción de que Colombia es un Estado de Derecho, es algo que ya prácticamente no se sostiene. Pero esta ficción lleva aparejada otra serie de consecuencias: en primer lugar, se sigue vendiendo armamento a Colombia. La venta de armamento ahora mismo se presenta como material militar no susceptible de tener carácter ofensivo, y el Gobierno español aduce que las ventas se limitan a medios de transporte o sistemas de comunicación. Tanto esos medios de transporte como esos sistemas de comunicación se utilizan, como se ha podido acreditar, en estos mecanismos de criminalización de la sociedad civil, de persecución de la oposición y de vulneración sistemática de los derechos humanos.

Además de eso, el Gobierno español se niega a utilizar los mecanismos comerciales de que dispone la Unión Europea para obligar al Gobierno colombiano a que respete los derechos humanos. De hecho, sigue utilizándose el mecanismo de SGP Plus -que es un mecanismo de privilegio de la cooperación de la Unión Europea hacia los gobiernos con los que se establezca políticas de cooperación- a favor del Gobierno colombiano, como si no se estuviera produciendo esta situación de conflicto armado interno, que es lo que hay, presentado como un mero problema entre terrorismo y el Estado, y como si no existieran estas vulneraciones de los derechos humanos.

Por otra parte, igualmente en las políticas de cooperación al desarrollo, se están manteniendo importantes aparatos del Estado colombiano que deberían velar por la salvaguarda de los derechos de las víctimas. Por ejemplo, la Agencia de Acción Social, que depende directamente de la Presidencia de la República colombiana y que es el organismo principal encargado de atender a las víctimas, cuyos dirigentes han sido ya judicializados en varias ocasiones por desvío de fondos. El 80% de los fondos que maneja esa Agencia de Acción Social que no llegan a las víctimas, proceden de fondos de la cooperación internacional, entre ellos, de España.

Y podríamos incluso abundar en la actuación de determinados gobiernos regionales en España. Especialmente ilustrativa es la actuación de la Comunidad de Madrid, gobernada por el Partido Popular, que a través de las líneas de Medio Ambiente, está financiando los sistemas de los llamados “guardabosques” en Colombia, que no es ni más ni menos que la reconversión de antiguos paramilitares en informantes a favor del ejército y de lo que ahora se llaman “nuevas bandas emergentes”, que siguen siendo las mismas organizaciones paramilitares.

En la última misión en que he estado en Colombia, a finales del mes de octubre y principios del mes de noviembre, hemos podido comprobar, con otros miembros de la comunidad internacional, que en zonas absolutamente militarizadas, siguen conviviendo en ámbitos geográficos muy reducidos, dispositivos del ejército con dispositivos de organizaciones paramilitares y, a su vez, que, por esas mismas zonas absolutamente controladas por el ejército, campan a sus anchas todo tipo de narcotraficantes, entran insumos del narcotráfico, salen toneladas de hoja de coca, sin que intervengan las fuerzas de orden público colombiano y además quieren presentarlo como que la política de lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo en Colombia está siendo “un gran éxito”, cuando lo único que está provocando es mayores daños a la población, más víctimas, y, sobre todo, la falta de consideración, el no reconocimiento de la existencia de esas víctimas por esa ficción, asumida por los gobiernos europeos y por el gobierno español, de que ya no existen organizaciones paramilitares en Colombia.

¿Cuáles son las principales exigencias que las organizaciones de derechos humanos hacen al Gobierno español, especialmente de cara a la próxima presidencia española de la Unión Europea?

La primera petición que se hace al Gobierno español, especialmente en su papel de presidente de turno de la Unión Europea, es que se acabe con la ficción de que Colombia es un Estado de Derecho homologable. En Colombia existe un conflicto armado interno, desde hace muchos años, y existe un Gobierno que vulnera sistemáticamente la legalidad interna colombiana, y vulnera los tratados internacionales, siempre en perjuicio de la sociedad colombiana. Ésa es la primera exigencia: acabar con esa ficción.

Además nos hemos reunido con el Gobierno español y le hemos pedido expresamente que se implique en la campaña que las organizaciones de derechos humanos europeas y colombianas han lanzado de protección de los defensores de los derechos humanos; que condicione cualquier tipo de cooperación económica, comercial, al desarrollo o de asistencia técnica, al respeto efectivo de los derechos humanos; que establezca mecanismos de seguimiento y verificación sobre el terreno de la situación de los derechos humanos en Colombia; y hemos pedido también que cese cualquier tipo de venta o transferencia de materiales susceptibles de ser utilizados militar o policialmente, toda vez que estos cuerpos colombianos de la Administración –las fuerzas armadas y la policía- acaban, inexorablemente, siendo brazos, herramientas de la vulneración de los derechos humanos que padece la población.

(1) Ver http://www.semana.com/noticias-justicia/chuzadas-del-das-alarman-fiscal/123104.aspx y http://www.semana.com/noticias-nacion/pruebas-reinas-chuzadas-del-das-encienden-debate/123941.aspx

(2) Asesinatos de civiles a manos de las fuerzas de seguridad del Estado colombiano (ejército y policía), presentados luego como “guerrilleros caídos en combate”. Las organizaciones de derechos humanos en Colombia han registrado hasta el momento más de 2.200 casos de ejecuciones extrajudiciales ocurridas en los dos últimos años.